martes, 22 de enero de 2008

Algunos pensamiento y festejos espirituales de la vida con la música

Algunos pensamientos y festejos espirituales de la vida con la música

Crecer con la música, y que la música sea un medio, un link, una conexión con la vida, un sistema de relación entre el cuerpo y el espíritu, trae al alma cosas maravillosas.
Cuando uno comienza ese crecimiento, ese camino con la música es todo entusiasmo, es todo poder de asombro, disfrute pleno y juego.
No hay competencias, no hay especulaciones, ni ego insano.
A medida que uno crece, aparecen los prejuicios, las auto-condiciones que uno se pone, que uno transforma en “Mandatos” dentro del entorno de personas donde nos movemos y para con el macro-entorno con el cuál trabajamos. Ahí llegan las competencias, los prejuicios, las especulaciones y ¡zas!, nos olvidamos de la música y del porqué decidimos accionar con ella en la vida.¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Al pasar el tiempo es como que las palabras “músico profesional”…o el “yo soy músico profesional” nos hace entrar en una burbuja que nosotros indirectamente, guiados por el inconciente…(o el ego “subliminal” más que inconciente) nos imponemos.

Entonces, lo más grabe de todo esto es que gracias a estas “contraindicaciones” que nuestra “vida de músico profesional” nos inserta, nos olvidamos de la ESENCIA de la cosa.

Ya dejaremos de ensayar con el grupo o de reunirnos a tocar con quien sea (sea el nivel que fuere), ya perderemos la frescura de la relación humana mediante la música, en pocas palabras, transformaríamos todo en una “Transacción” al gran estilo “deremate.com” donde “yo músico profesional” voy a tocar para vos…(ojo¡¡¡ “no para mí también”) y vos me pagas y listo.
Y que la espiritualidad, que el festejo de la música y todo lo que nuestra “elección primigenia” traía consigo se va al carajo.

Al comienzo de esta semana una persona anónima que me escuchó en un concierto hace dos semanas atrás, me contactó pidiéndome un concierto privado.
La intriga era tal que un piensa que algo se trae entre manos. (partamos de la base de cada uno de nosotros siempre sospecha aunque sea un poquito de las cosas “inusuales” debido a que estamos tan acostumbrados a la violencia en más de una forma)
Luego de 25 minutos de charla telefónica, pude averiguar que lo que esta persona pretendía era, llamemos le “un concierto serenata” (definición que me dejó tranquilo) ya que era para él y una amiga a la cual quería invitar.

Se fija un encuentro previo al concierto, ya que por decisión de él, el pago sería con antelación.
Para mi sorpresa, este hombre, ya sentados en un café, e incluso ya habiéndome pagado, me cuenta que no lo hacía por enamoramiento ni por serenata ni nada, sus palabras textuales fueron: “Yo soy albañil y pinto casas y como esta chica es una amiga de toda la vida y que esta pasando por un mal momento, solo quiero regalarle un concierto para ella, para que se olvide por un momento de todo lo malo y sonría y se emocione, porque los amigos estamos en todos los momentos, y la plata (que no era poca la que “el solo y de su bolsillo pagaba) no me importa si es medio para hacerle el bien a ella”

(¡¡¡¡¡emoción¡¡¡¡¡)

En ese momento comprendí algo más de porque amo la música y del porque de su poder.

Mi pago fueron sus palabras, lo que la música generó en esa persona y ella la transforma en esas palabras de amor.

Regreso a casa, y mientras escribo esto, el dinero cobrado y el “título que nos ponemos ayudados por el sistema el cual dice en nuestra frente y para los medios laborales y periodísticos “yo soy músico profesional” duermen como simples papelitos….

Nunca nos olvidemos que el primer día que tocamos un instrumento siendo niños, hubo fantasías, juego, emociones, querer compartir y festejar con amigos.
No nos olvidemos que la música que hacemos “Honestamente” tiene la puerta a conectarnos con los otros, líneas más efectivas que las palabras, y no dejemos de hacer música, ni nada en nuestras vidas que no sea por amor…y no por amor a nosotros, por amor esa energía gigante a la cual aportamos, a ese legado gigante de enseñanzas y sabiduría que seguirá por siempre, siendo todos un granito de arena para ese “arte humano que tiene el inmenso poder de sensibilizarnos” para ser luz viva en esta vida.


Guille Rizzotto
www.guillermorizzotto.com.ar

1 comentario:

tinta dijo...

Fíjate... sin pretenderlo has abierto una línea de motivos por los que debo seguir haciendo música.

Fíjate...meses de vacío artístico no pueden con tus argumentos.

Sigue pensando y sintiendo así por favor porque cada vez que piense ( aunque sea un solo segundo) que no merece la pena vivir la música entraré a este espacio y sacaré de tus líneas aquella otra línea de motivos de la que ,al principio, te hablé.

Gracias por el concierto.